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Oso sobre nuestras huellas

No quiero hacer muy larga la historia así es que solo les voy a contar lo interesante que paso en esta cacería. En el 2007 fui de cacería a Canadá al Elk y al Moose, Los primeros días lo invertí buscando el Elk. De donde pusimos el campamento a la zona donde se encontraban los elks eran aproximadamente 2 ½ horas a caballo. Básicamente era pasar de las faldas de la montaña donde acampábamos a subir una montaña que se encontraba enfrente del campamento. En este grupo íbamos 2 cazadores y dos guías, a mi me toco disparar primero.

Por fin después de varias horas de andar a caballo y pasar el lente por la montaña, vimos un elk de 8 puntas (que por cierto lo pueden ver en la galería de imágenes junto con las del oso en cuestión), nos acercamos hasta tenerlo a una distancia de unos 300m aproximadamente e hice el disparo, ahí cayo. Hasta este momento había sido una cacería como cualquier otra, avanzamos con los caballos hasta llegar a donde había caído el elk y los guías empezaron a prepararlo para transportarlo, para esto ya se acercaba la noche.

Por otro lado mi compañero de caza y yo nos habremos alejado unos 30m hacía arriba de la montaña de donde se encontraban trabajando los guías, cuando de pronto en frente, cerca de donde hice el disparo, vimos que algo se movía, pasamos el lente y vimos un oso grizzly, como de unos 500-600kg. Este oso venía siguiendo nuestras pisadas, como quien dice nos estaba buscando para invitarnos a su mesa y no necesariamente a cenar.
En fin como ya se acercaba la noche y los guías no iban a terminar de empacar la carne para transportarla, y todos estábamos con el pendiente del oso.

Los guías nos pidieron que los ayudáramos a buscar palos largos para improvisar una tarima. Hicimos caso y de inmediato acercamos los palos, después con estos palos los guías improvisaron una tarima a unos 8m de donde estaban los huesos del elk y sobre de ella pusieron las piezas que habían sacado del elk, la piel y la cabeza con los cuernos. Lo interesante empieza a continuación, el guía ya que habíamos puesto todo sobre la tarima se quito su sudadera y la puso sobre la carne, después nos pidió que marcáramos el territorio alrededor de la tarima, en otras palabras que orináramos alrededor de la tarima. Nos dijeron que con esto el oso no iba a meterse con la carne que porque iba a identificar que esa presa pertenecía a otro animal.

Nos subimos a los caballos y nos fuimos, al otro día yo todavía con cierto escepticismo acerca de la tarima, regresamos a donde habíamos dejado la carne y el esqueleto del elk para reclamar lo que era nuestro y ¿cual fue siendo mi sorpresa? Que los hueso si tenían muestras de mordidas, había huellas por todos lados (dos juegos de huellas, uno grande del oso que vimos y unas mas pequeñas de otro oso), pero lo que era cerca de la tarima improvisada no había ni una sola huella ni mucho menos algún intento de que algún animal hubiera querido comerse la carne.

Bueno, pues esta fue una de las experiencias que viví este año en Canadá, quise compartirla con ustedes, porque es algo que no se vive todos los días.

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